Un criterio práctico para empezar por flujos pequeños, repetibles y medibles.
El punto de partida
Construir tecnología tiene sentido cuando existe una necesidad clara. Antes de elegir herramientas, conviene entender el proceso, la persona que lo utiliza y el resultado que realmente debe cambiar.
Una decisión de producto
La solución correcta no siempre es la más grande. Es la que reduce fricción, puede mantenerse y deja una base preparada para aprender y evolucionar.
En DevFlint trabajamos desde esa lógica: comprender, dirigir, construir y medir antes de añadir complejidad.
